"Los transgénicos (OVM) atentan contra el estado anímico que se ha logrado construir en el país, basado en el reconocimiento de la biodiversidad y sus grandes oportunidades" acaba de afirmar el ministro de Agricultura, Miguel Caillaux, en una radioemisora peruana y publicada en la Agencia Peruana de Noticias.
Se creó, en esa época, mediante la Resolución Suprema Nº 121-2011 una Comisión Multisectorial encargada de la revisión de los alcances del Reglamento Interno Sectorial sobre Seguridad de la Biotecnología en el desarrollo de Actividades con Organismos Vivos Modificados ó Transgénicos, disposición legal que debe ser ejecutada. El actual Ministro de Agricultura Caillaux dice que "poco es lo que vamos a ganar con los transgénicos, pues no sembramos soya y el maíz significa poco para nosotros y más bien vamos a generar dudas, temores e incomodidades" .
En la zona norte del país la Dra Antonieta Gutiérrez Rosatti, Jefa de los laboratorios de genética de la Universidad Agraria, denunció la existencia de plantaciones de maíz amarillo duro en Barranca. En esa localidad se encontraron dos clases de transgénicos en cosechas de maíz. El NK60 y el BT11 y otros tipos de granos importados el Mon 810 y el NK603 dando por resultado la presencia de transgénicos en el maíz amarillo duro en el Perú.
Otras 319 muestras de maíz cosechado en Piura, Lambayeque y Ancash que fueron trabajadas con tres repeticiones por muestra, extrayéndose el ADN individualmente, haciendo uso del Protocolo "Delllaporto et al modificado", dieron positivo. Sin embargo INIA, en Octubre de 2010, tres años después de la denuncia, dicha institución eleva un informe de verificación a la Presidencia del Consejo de Ministros, donde concluye que "no se encontró maíz transgénico en los terrenos de Barranca y que incluso el diario "El Comercio" dio a conocer, en edición dominical la veracidad de la presencia de dicha herbácea modificada cosechada en Barranca. Se puede sostener que los organismos genéticamente modificados, puedan aportar beneficios al desarrollo agropecuario, pero podrían eventualmente también, causar efectos devastadores especialmente sobre la salud humana, biodiversidad y cultivos agrícolas orgánicos, en cuanto se refiere a contaminación.
Por todos estos antecedentes sería conveniente seguir el planteamiento de Don Antonio Brack Egg ex-ministro del Ambiente: "El Perú debe declararse como país libre de transgénicos con la finalidad de garantizar la conservación de sus recursos genéticos nativos y dotar de mayor competitividad a la agricultura orgánica y a los productos naturales".
"Los transgénicos (OVM) atentan contra el estado anímico que se ha logrado construir en el país, basado en el reconocimiento de la biodiversidad y sus grandes oportunidades" acaba de afirmar el ministro de Agricultura, Miguel Caillaux, en una radioemisora peruana y publicada en la Agencia Peruana de Noticias.