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Desde las calles de Brossard hasta la meta en Montreal, el Mundial de Ciclismo mostró algo más que el quinto lugar histórico del mexicano: la dimensión de un corredor capaz de movilizar a una afición y, al mismo tiempo, el desafío de construir a su alrededor un equipo con la profundidad necesaria para competir por un campeonato del mundo.
Al ver la salida de los ciclistas del Campeonato Mundial de Ruta por Boulevard de la Lune, en Brossard, no teníamos idea de cómo leer la carrera.
Habíamos llegado con el afán de ver a Isaac Del Toro. Había banderas mexicanas, camisetas de la selección y aficionados apostados detrás de las vallas. Algunos habían viajado desde México exclusivamente para verlo competir. Después de presenciar la salida en Brossard tenían previsto tomar el REM (el nuevo tren que cruza el puente Champlain) para regresar a la isla de Montreal y buscar otro punto desde donde seguir la carrera hasta la llegada.

La afición mexicana esperando la salida de los ciclistas de la categoría élite varonil Mundial UCI 2026, en el Dix30 de la ciudad de Brossard.
Pero en la carretera, Del Toro era apenas uno entre 184 ciclistas y 61 delegaciones.
La segunda vez que los vimos pasar tuvimos, además, una hábil ayuda para entender lo que ocurría. Junto a nosotros estaba Jennifer Lagos, una ciclista venezolana de 17 años que pocos días antes había competido en este mismo Mundial, en la prueba Junior femenina. Llevaba consigo su bicicleta de competición y esperaba tomar también el REM de regreso a Montreal.
Jennifer nos contó brevemente cómo había vivido su propia carrera. En el momento de la salida estaba tan nerviosa por la emoción y la adrenalina que le temblaban las manos. Hizo un movimiento hacia atrás con el pedal y, justo cuando se había dado la salida, se le salió la cadena. Tuvo que detenerse y recolocarla con sus propias manos, perdiendo algunos segundos vitales. Continuó, pero más adelante los oficiales le indicaron que debía abandonar.

Jennifer Lagos durante su estancia en Montreal, donde vivió su primera experiencia mundialista tras obtener el subcampeonato panamericano juvenil en Colombia. Foto: Frida Velarde
Ahora, unos días después, estaba junto con nosotros detrás de una valla, para ver competir a la elite varonil.
Cuando apareció el primer grupo de corredores, Jennifer nos explicó que eran los escapados eran una docena de ciclistas. Venían muy por delante del gran pelotón y, según su lectura de la carrera, los corredores más fuertes estaban todavía atrás. Después habría que esperar varios minutos (casi 8) para que apareciera el enorme grupo compacto de ciclistas que pasaban como exhalaciones.
Y entonces lo vimos. El pelotón giró espectacularmente hacia el Boulevard Roma como un gran cardumen. Dentro de aquel crisol de bicicletas y uniformes alcanzamos a distinguir varios maillots mexicanos que punteaban. Busqué a Isaac Del Toro, pero no conseguí localizarlo. Sí vimos pasar a Paul Seixas, integrado en el grupo.
Todavía no sabíamos que aquella imagen, un grupo enorme que poco a poco comenzaría a deshacerse en pequeños grupos, ataques y persecuciones, era una de las claves para entender lo que sucedería durante las siguientes horas.
La prueba de ruta élite masculina del Mundial de Montreal tenía 273.4 kilómetros y terminó después de más de seis horas de carrera. El estadounidense Brandon McNulty atacó cuando faltaban unos 33 kilómetros y consiguió mantenerse en solitario hasta conquistar el título mundial. Michael Matthews fue segundo y Mathieu van der Poel, tercero. Del Toro terminó quinto, a 14 segundos del campeón y a apenas un segundo del podio.
Para México, el resultado fue histórico: nunca antes un corredor mexicano había terminado entre los cinco primeros de un Mundial de ruta élite. Además, Del Toro mejoró el séptimo lugar obtenido en 2025.
Pero mirar únicamente la clasificación final deja fuera una parte fundamental de lo que ocurrió.
En una carrera de esta distancia, un corredor no compite únicamente contra otros corredores. Compite también contra el viento, el desnivel, el cansancio, los ataques y, sobre todo, contra la necesidad de gastar energía en el momento correcto. Ahí aparece una palabra que quizá para quienes no seguimos habitualmente el ciclismo de ruta resulte poco familiar: gregario.
Un gregario es un corredor cuya función principal es trabajar para otro corredor del equipo, normalmente el líder. Puede protegerlo del viento, llevarle agua y comida, cerrar huecos, perseguir una fuga, responder a ataques, marcar el ritmo, colocarlo bien antes de una subida o llevarlo hasta un punto estratégico de la carrera. En determinadas circunstancias, incluso sacrifica sus propias posibilidades de obtener un buen resultado para que su líder conserve energía.
El ciclismo tiene una paradoja: muchas veces el corredor que termina levantando los brazos en la meta es también el que menos podría haberlo hecho sin el trabajo de quienes quedaron detrás. Y esa fue una de las diferencias que se hicieron visibles en el mundial de Montreal.
Según la reconstrucción del diario La Jornada, la selección mexicana comenzó la carrera trabajando para mantener controlada la fuga y proteger a Del Toro. Sin embargo, sus compañeros competían en categorías profesionales inferiores a la de él: ninguno pertenecía al WorldTour, la máxima categoría del ciclismo profesional. Poco a poco, los mexicanos fueron quedándose atrás hasta que Del Toro terminó corriendo durante un largo tramo sin compañeros a su alrededor.
Del otro lado estaba el equipo de los Estados Unidos. Brandon McNulty pudo lanzar su ataque decisivo sabiendo que detrás de él permanecían dos compañeros de selección, Quinn Simmons y Matteo Jorgenson, que terminarían cuarto y octavo respectivamente. La propia selección estadounidense destacó después que había trabajado como un equipo y que había colocado corredores por delante durante la carrera.

McNulty logró una victoria histórica al proclamarse campeón del mundo en la prueba de ruta élite, convirtiéndose en el primer estadounidense en ganar este título en 33 años. Foto de la salida. Sofia Garcia-Broca.
McNulty, además, conoce perfectamente el otro lado de esta ecuación. En su equipo profesional, UAE Team Emirates-XRG, ha trabajado en numerosas ocasiones para corredores líderes, entre ellos Tadej Pogačar e Isaac Del Toro. En Montreal, sin embargo, no corría para UAE: llevaba el uniforme de Estados Unidos y resultó él quien tuvo la oportunidad y la visión de ganar.
Ser gregario no significa ser un corredor menor. Significa cumplir una función táctica. Un ciclista capaz de trabajar para un líder puede, en otra carrera y con otras circunstancias, convertirse él mismo en protagonista y así pasó en el mundial de ciclismo 2026.
¿Dónde termina el equipo y empieza la selección?
Tras la carrera, el inglés Tom Pidcock afirmó que Isaac Del Toro había terminado trabajando para Brandon McNulty, su compañero en UAE Team Emirates-XRG. El australiano Michael Matthews, segundo en la meta, también cuestionó la cooperación entre corredores de distintas selecciones, que a su juicio dificultó la persecución del estadounidense.
Las declaraciones abrieron un debate sobre la influencia de los equipos profesionales en una competición nacional. Sin embargo, compartir equipo durante la temporada no demuestra por sí solo que existiera una colaboración deliberada en el Mundial: la acusación de Pidcock es una interpretación de lo ocurrido, no una prueba de las intenciones de Del Toro.
Del Toro habló después de la carrera con una mezcla de satisfacción y frustración. Hay una frase suya que resulta particularmente reveladora:
“No me quedo con nada hasta la línea de meta.”
No habla como alguien que considere que el quinto lugar fue suficiente. Había ido a Montreal a intentar ganar el mallón arcoíris.
También reconoció una cuestión táctica propia:
“Tal vez en el sprint me debí haber colocado mejor.”
Pero quizá la declaración más interesante para entender la carrera fue otra:
“Sabíamos que no teníamos el equipo pero no era porque no teníamos las ganas ni la disposición de hacerlo.”
No es una acusación contra sus compañeros. Describe una realidad táctica: México tenía en Del Toro a su principal carta, pero las demás selecciones sabían que no contaba con la misma capacidad colectiva para responder una y otra vez a los movimientos del pelotón. Y eso importa mucho en una carrera de esta naturaleza.
La propia organización de la prueba terminó convirtiendo el gran cardumen que vimos en Brossard en algo completamente diferente. Los grupos se rompieron, los corredores atacaron, otros tuvieron que cerrar huecos y cada esfuerzo comenzaba a costar más. Del Toro trabajó durante largos tramos para reducir distancias y, según la crónica de AFP, en varios momentos lo hizo con Seixas a su rueda, es decir, con el francés aprovechando el rebufo del mexicano para ahorrar energía.
A unos 33 kilómetros de la meta, McNulty encontró el momento para atacar y esta vez no hubo respuesta suficiente. El estadounidense se fue solo y detrás comenzó una persecución desordenada. La ventaja llegó a superar el minuto antes de reducirse considerablemente en los kilómetros finales, pero McNulty consiguió resistir.
Del Toro terminó quinto, pero en Montreal había otra carrera sucediendo detrás de las vallas.
Una carrera hecha de banderas mexicanas, camisetas verdes, gritos y un pequeño toro de peluche levantado en dirección a la carretera para intentar llamar la atención del ciclista de Ensenada.

Aficionados ondean un "torito" de peluche, simbolo para identificar a Isaac Del Toro. Foto: Sofia Garcia-Broca
Entre los aficionados encontramos incluso a personas que habían viajado desde México únicamente para verlo competir. Querían estar allí aunque nadie pudiera garantizarles que Del Toro subiría al podio. Habían viajado para verlo intentarlo. Después de la salida en Brossard, tomarían el REM de regreso a Montreal para continuar siguiendo la carrera.
Ese entusiasmo ayuda a entender algo que no aparece en la clasificación oficial: Isaac Del Toro ya no representa únicamente una posibilidad deportiva. Para muchos aficionados mexicanos se ha convertido en una razón para mirar el ciclismo, seguir una carrera de seis horas, aprender qué es una fuga, entender qué significa cerrar un hueco y esperar durante minutos a que pase un pelotón.
Y también explica lo que ocurrió después de la meta. Del Toro terminó, se desplomó junto a una de las vallas y lloró de espaldas a su público atónito. Después de más de seis horas sobre la bicicleta, había quedado a dos lugares y un segundo del podio. La Jornada describió cómo la multitud mexicana consiguió devolverle la sonrisa y celebrar lo que para ellos era una proeza histórica. Para el corredor, sin embargo, la lectura era diferente. Había intentado ganar.

Isaac Del Toro visiblemente emocionado tras cruzar la meta en quinto lugar. Foto: Sirotti
En un video posterior a la carrera, Del Toro explicó que México había llegado dispuesto a hacerlo y que todos los equipos habían estado atentos a la posibilidad de aprovechar la falta de profundidad mexicana. También dejó una frase que parece mirar directamente hacia el futuro:
“Creo que se vio que van a batallar mucho más el próximo año.” No era solamente la promesa de volver a intentarlo. Era también el reconocimiento de una lección que Montreal hizo visible.
México tiene un corredor capaz de estar en las conversaciones decisivas de una de las carreras más importantes del ciclismo mundial. Lo que queda por construir es la estructura que pueda acompañarlo cuando la carrera entre en su fase más dura.
Porque México tenía un as. Pero una carrera de 273 kilómetros no se gana solamente con un as: hace falta una mano completa.
Y quizá esa sea una de las imágenes que deja este Mundial: mientras un pequeño grupo de corredores mexicanos se perdía dentro de aquel enorme cardumen que vimos pasar por Brossard, miles de kilómetros más allá de casa había aficionados que habían viajado hasta Montreal para encontrar, entre cientos de bicicletas, a un solo hombre.
A Isaac Del Toro, el que llaman el Torito de Ensenada.
En el mes patrio, un joven mexicano hace historia en Canadá.
El domingo 13 de septiembre, mientras México se prepara para celebrar un aniversario más de su Independencia, Isaac del Toro, de apenas 22 años, escribió una nueva página en la historia del ciclismo mexicano y latinoamericano al conquistar el Grand Prix Cycliste de Montréal.
Del Toro se impuso en una carrera de poco más de 214 kilómetros, marcada por la lluvia, los ataques constantes y más de 4,300 metros de desnivel acumulado. En los kilómetros finales, el mexicano terminó mano a mano con el francés Paul Seixas, de apenas 19 años, otra de las grandes promesas del ciclismo mundial.
Seixas había atacado a 11 kilómetros de la meta y parecía haber hecho el movimiento decisivo. Del Toro, sin embargo, consiguió alcanzarlo y ambos llegaron juntos a los últimos metros. Fue entonces cuando el mexicano demostró que la victoria no dependería solamente de las piernas, sino también de la estrategia. Esperó el momento adecuado y lanzó su sprint final a unos metros de la meta, sorprendiendo al francés. Del Toro cruzó primero y Seixas terminó segundo, mientras el estadounidense Brandon McNulty, compañero de equipo del mexicano, completó el podio.
Un triunfo histórico para México y América Latina
La victoria tiene una dimensión que va mucho más allá de una carrera de un día. Desde que el Gran Premio de Montréal comenzó a disputarse en 2010, ningún ciclista latinoamericano había conseguido ganarlo. Del Toro con 22 años se convirtió así en el primer mexicano y el primer latinoamericano en conquistar esta prueba, también se convirtió en el corredor más joven en conquistar esta carrera desde su creación. El récord anterior pertenecía a Peter Sagan, que tenía 23 años cuando ganó en 2013.
Y lo hizo, además, en una carrera que forma parte del máximo nivel del ciclismo profesional y que desde hace años atrae a algunos de los mejores ciclistas del mundo.
Pero quizás lo más interesante es que Montreal no era una carrera cualquiera dentro de la temporada de Del Toro. Era, prácticamente, un ensayo general para algo todavía mayor.
De Italia a Alemania: una temporada extraordinaria
Para entender la dimensión del momento que está viviendo Isaac del Toro hay que retroceder hasta mayo de 2025. En el Giro de Italia, una de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial junto con el Tour de France y la Vuelta a España, el mexicano sorprendió al terminar segundo en la clasificación general, ganar el maillot blanco de mejor joven y conquistar la etapa 17, el 28 de mayo.
Para quienes no seguimos habitualmente el ciclismo, un maillot (palabra francesa que significa literalmente camiseta) es una prenda distintiva que identifica al corredor que lidera o gana una clasificación determinada. En el Giro, por ejemplo, el maillot rosa corresponde al líder de la clasificación general y el blanco, como ocurrió con Del Toro, al mejor corredor joven.

Isaac del Toro hizo historia en el Giro de Italia 2025 al consagrarse subcampeón de la competición. Vistió la camiseta de líder durante 11 etapas consecutivas y rompió el récord como el ciclista más joven en retenerla por ese tiempo.
Un año después, en julio de 2026, llegó otro salto histórico. En su debut en el Tour de France, Del Toro ganó una etapa y terminó tercero en la clasificación general, además de conquistar nuevamente el maillot blanco de mejor joven. Se convirtió en el primer mexicano en subir al podio final del Tour.

Isaac del Toro en el Tour de Francia, al finalizar en el tercer puesto y conquistar el maillot blanco como el mejor ciclista joven. Foto ESPN.
Y apenas unas semanas después, en agosto, llegó otro triunfo importante: la Lidl Deutschland Tour, la Vuelta a Alemania.
La carrera, disputada del 19 al 23 de agosto, es la principal prueba por etapas del ciclismo alemán, es la segunda categoría internacional por debajo del WorldTour. En 2026 celebró su 40.ª edición y recorrió distintas regiones del suroeste de Alemania. Del Toro ganó el prólogo en Bad Orb y terminó conquistando la clasificación general con 53 segundos de ventaja sobre el francés Louis Barré.

Isaac del Toro en el podio de la Deutschland Tour.
Para Alemania, la Deutschland Tour representa mucho más que una carrera internacional: es la gran vuelta ciclista del país, un escaparate para el ciclismo alemán y una de sus principales celebraciones deportivas sobre dos ruedas. Para Del Toro, ganar allí significó añadir otro triunfo de prestigio a una temporada en la que ya había demostrado que podía competir con los mejores del mundo.
De Raúl Alcalá a Isaac del Toro
Para encontrar un antecedente mexicano de esta magnitud hay que regresar varias décadas.
Raúl Alcalá fue el gran pionero del ciclismo mexicano en Europa durante los años ochenta y principios de los noventa. En 1987 ganó la clasificación de jóvenes del Tour de France. Dos años después, en 1989, se convirtió en el primer mexicano en ganar una etapa del Tour. Repitió la hazaña en 1990 y terminó octavo en la clasificación general en ambas ediciones. A lo largo de su carrera consiguió 32 victorias profesionales.
Alcalá abrió una puerta que durante décadas permaneció prácticamente cerrada para el ciclismo mexicano.

Raúl Alcalá fue profesional del ciclismo entre los años 1986 a 1994 obtuvo un total de 32 victorias.
Pasaron 35 años entre la última victoria de etapa de Alcalá en el Tour y la llegada de una nueva generación mexicana a ese escenario. Del Toro no solamente ganó una etapa del Tour en 2026: ya había terminado segundo en el Giro de Italia, había ganado una etapa de esa misma carrera, había conseguido el maillot blanco en Italia y Francia, había subido al podio del Tour y ahora acaba de ganar el Gran Premio de Montréal.
¿Ha superado ya la trayectoria de Alcalá? Todavía sería demasiado pronto para afirmarlo. Alcalá tuvo una carrera profesional mucho más larga y una trayectoria propia de una época completamente distinta. Pero hay algo que sí puede decirse: a los 22 años, Del Toro ya ha conseguido resultados internacionales que permiten pensar que podría terminar construyendo una carrera incluso mayor que la de su histórico antecesor.
Alcalá abrió el camino. Del Toro está empezando a recorrerlo a una velocidad extraordinaria.
¿Por qué un mexicano corre para un equipo de Emiratos Árabes?
También puede resultar extraño para quienes no conocen el funcionamiento del ciclismo profesional que Del Toro compita para UAE Team Emirates-XRG.
Pero el equipo no es una selección nacional. Es un equipo profesional internacional, registrado en los Emiratos Árabes Unidos y patrocinado, entre otros, por empresas vinculadas al país. Allí compiten ciclistas de distintas nacionalidades. Su compañero de equipo, por ejemplo, esloveno Tadej Pogačar, es uno de los grandes nombres del ciclismo mundial.

Tadej Pogačar (27) e Isaac del Toro (22), compañeros en el UAE Team Emirates, ambos forman una dupla estelar en la cima del ciclismo mundial.
Es parecido a un futbolista mexicano que juega para un club europeo: su equipo puede pertenecer a otro país, pero su nacionalidad no cambia.
Por eso Del Toro sigue representando a México. Y la diferencia será especialmente importante en el Mundial.
De equipos a países: el Mundial de Montreal
El triunfo del domingo adquiere todavía más significado porque el Campeonato Mundial de Ciclismo de Ruta de 2026 se disputará precisamente en Montreal.
La ciudad ya había sido sede del Mundial en 1974, hace 52 años. Aquella edición tuvo un significado histórico porque fue la primera vez que el Campeonato Mundial de Ruta se celebró fuera de Europa. En 2026, Montreal vuelve a recibir la competición por segunda vez.
Y el circuito que acaba de conquistar Del Toro es prácticamente el mismo que utilizará la prueba de ruta del Mundial. Por eso su victoria en el Gran Premio de Montréal puede verse como una auténtica prueba general: los corredores tuvieron la oportunidad de medir sus fuerzas sobre las mismas carreteras en las que se decidirá el título mundial.
Hay, además, una diferencia fundamental. En el Gran Premio, Del Toro compitió para UAE Team Emirates-XRG, junto con sus compañeros de equipo. En el Mundial, los ciclistas dejan a un lado sus equipos profesionales y compiten representando a sus países.
Y lo que estará en juego será uno de los premios más prestigiosos del ciclismo: el maillot arcoíris, la camiseta que identifica durante un año al campeón mundial de cada disciplina. No es el maillot blanco que Del Toro ganó como mejor joven: es una distinción completamente diferente y, para muchos corredores, uno de los mayores logros posibles en su carrera.
El programa mundialista comenzará el 20 de septiembre, mientras que la gran carrera de ruta masculina se disputará el domingo 27 de septiembre, sobre un recorrido de 273 kilómetros alrededor del Mont Royal.

Montreal, reconocida en tres ocasiones como la principal ciudad anfitriona de eventos deportivos en Canadá desde 2018, vuelve a consolidarse como escenario internacional del ciclismo al recibir el Campeonato Mundial de Ruta de la UCI, del 20 al 27 de septiembre de 2026.
Así, la victoria de Del Toro en Montreal adquiere una dimensión casi simbólica: el mexicano acaba de ganar sobre el mismo terreno donde, dentro de dos semanas, buscará el maillot arcoíris como integrante de la selección mexicana.
Y no llegará como un desconocido. Después de su podio en el Tour de France, su victoria en Alemania y este triunfo en Montreal, Del Toro se ha convertido en uno de los corredores que el mundo estará mirando cuando comience el Mundial. El propio duelo con Paul Seixas (19 años el francés, 22 el mexicano) parece anunciar una nueva generación que podría protagonizar el ciclismo internacional durante muchos años.
Para entender lo que está ocurriendo con Isaac del Toro hay que mirar un poco más atrás. Antes de él estuvo Raúl Alcalá, el pionero que en los años ochenta llevó por primera vez el nombre de México a las grandes carreteras europeas.
Alcalá abrió la puerta. Isaac del Toro acaba de demostrar que México puede entrar por ella mucho más lejos de lo que imaginábamos.
Y quizás por eso su victoria en Montreal llega en un momento tan simbólico. En los días en que México vuelve a celebrar su Independencia, un joven nacido en Baja California levantó los brazos en una ciudad quebequense y puso una bandera mexicana en lo más alto de una de las grandes carreras del calendario internacional.
Ahora, Montreal vuelve a esperar a Isaac del Toro. Pero esta vez no correrá por un equipo: correrá por México.
La Ville de Brossard invite la population à se préparer à vivre un moment exceptionnel alors que les Championnats du Monde Route UCI Montréal 2026 feront rayonner le Grand Montréal sur la scène internationale du 20 au 27 septembre 2026.
SPA Arnold es un centro de entrenamiento y salud deportiva. Con más de 3 centros ubicados en sitios estratégicos de la ciudad de Lima, SPA Arnold se especializa sobretodo en el entrenamiento funcional, musculación, tonificación, adelgazamiento, clases grupales de baile y una asesoría nutricional. Lo nuevo en la categoría de clases grupales es el entrenamiento funcional que consiste en hacer ejercicios rutinarios incluyendo empujar, girar, jalar, abrazar, hacer cuclillas, caminar y correr.
Toda una marea humana se hizo presente el viernes 31 de marzo pasado en el Estadio Olímpico de Montreal para rendir un merecido homenaje a la estrella del beisbol Tim Raines, antes del partido amistoso sostenido entre los equipos de Blue Jays de Toronto y los Pirates de Pittsburgh. En ceremonia conmemorativa,
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Tres primeros lugares lograron los patinadores canadienses y los rusos un primer lugar en esta segunda etapa del circuito ISU Grand Prix con el objetivo de clasificarse para el ISU Grand Prix Final que tendrá lugar en Marsella, Francia en diciembre.
Los primeros lugares en parejas, varones y danza se quedaron en Canadá y Rusia se llevó la medalla de oro en damas.
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Gratas sorpresas nos deparó el primer día de la competencia Skate Canada International 2016 en donde tuvieron lugar los programas cortos en las categorías damas, parejas, danza y varones.
El programa corto de damas dió inicio a este evento internacional que forma parte del circuito ISU Grand Prix.
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Todo Listo para la Competencia Internacional de Patinaje sobre Hielo Skate Canada International 2016
La segunda competencia en la serie del circuito ISU Grand Prix se dará inicio este viernes 28 de octubre. Patinadores de todo el mundo, designados para tomar parte en este importante encuentro con vias a clasificarse para el ISU Grand Prix Final que tendrá lugar en Marsella, Francia a comienzos de diciembre.
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Nos encontrábamos en San Juan de Puerto Rico y la Plaza de Armas de San Juan se alistaba a una gran celebración: la inauguración del XII Campeonato Mundial de Dominó de la Federación Internacional de Dominó.
La Reina de Montreal 1976 Nadia Comaneci, celebró el Día Olímpico de Excelencia en Canadá de Montreal el 9 de julio de 2015. Regresó a la ciudad en la que hizo historia en 1976 a la edad de 14 años, convirtiéndose en la primera Gimnasta de sexo femenino para lograr una puntuación perfecta en un evento olímpico.
Grand Prix Events have been hosting Formula 1 (F1) race events in Montreal since 2003 and the public looks always forward to Grand Prix of Canada events, as this marks the beginning of summer festivities. Montreal impresses tourists and locals with Formula 1 events, parties and a variety of free events taking place in town and personalities visit the city.
Formula 1 Canadian Grand Prix is one of the most important tourist events in Canada, with a significant economic impact of $ 90 million. Distributed in 150 countries with over 310 million viewers and a 95% occupancy rate in hotels, the Grand Prix of Montreal positions the city on the international stage.
Hemos seguido la evolución de este gran equipo Impact de Montreal desde el año 2010 y podemos testimoniar que el equipo está más sólido que nunca. Su progreso se debe a sus arduos entrenamientos, a los encuentros internacionales sostenidos con equipos de fama mundial quienes gustan de visitar esta ciudad. El Impact nació en el año 1995 y desde esa época ha integrado a jugadores de calibre como: Dominic Oduro (Ghana), Ignacio Piatti (Argentina), Evan Bush (EE.UU.), Nigel Reo-Coker (Inglaterra), Donny Toia (EE.UU.), Maxime Tissot (Canadá). Todo esto ha hecho que el Impact de Montréal esté en su mejor momento.
El deseado Campeonato de la Copa Mundial de Fútbol 2014 comenzó hace ya una semana en medio de una crisis política y social que vive el país del bossa-nova. El fútbol es el deporte nacional de la mayoría de los continentes del mundo y en especial en América Latina. La tranquilidad volvió al país para dar paso a la algarabía del campeonato más visto en el mundo.
Each year Montreal turns into summer mode with the arrival of the Crescent Street Grand Prix Festival presented by Corona Extra. The world's most popular motorsport street festival brought more cars, more pro driver autograph sessions and more pit-stop friendly challenges with more personalities than ever. The most popular bands over the last 15 years will came back and rocked festival goers with sound and rhythm.